A pesar de que tuvimos un día nubloso durante la última escursión de nuestra aventura, que hicimos por la conocida ruta del balcón Nord, al final se despejó el cielo y pudimos culminar el día con la espectacular estampa del Mar de Glace con la colosal Punta Walker semivisible en el conjunto de las Grandes Jorasses.El Serra no paraba de gritar con su particular tono expresivo: "jooodeerrr tíío, pero que bonito tío, la hostia, que falta hará tanta belleza", je, je, je...
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